El domingo pasado fuimos a caminar sin rumbo por la parte exsocialista, el
Berlin del Este u Oriental, o sea el
Berlín
que nos enseñaron en Cuba que eran los buenos. Nos bajamos del metro en la parada
Rosa Luxemburgo Platz y fuimos caminando únicamente guiados por el mapa
de la curiosidad. Oh!, un sexshop multiservicios en el camino! De veras?
Sí? Na! Oh!, qué escándalo...! Coño, verdad! No estamos en Cuba... El
sexo es un tema tan abierto que hicieron una ley que obliga a las
prostitutas a usar preservativos. De todas formas una de las grandes
preocupaciones teutonas es cómo se va a chequear el cumplimiento de la
ley. No entramos, estaba cerrado, pero es una visita pendiente.
Han pasado 25 años y aunque los aires de modernidad van llegando a la parte este de
Berlin
todavía se ve la gran diferencia de glamour, arquitectura y en el
cuidado de los edificios. El Teatro Volksbühne (Escenario del pueblo),
saltó a la vista como el primer mensaje en este constraste, con evidente
necesidad de una reparación.
Pasamos por una estatua de un
trabajador que ahora mira con cierto desdén el super hotel de cinco
estrellas que tiene delante y que le encandila la vista con el sol del
atardecer.
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| Estatua del constructor |
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De nuevo en el recorrido encontramos una de esas preciosas
iglesias de ladrillos rojos que tanto me gustan. Esta también necesita
una pasadita, porque metida en el pequeño bosque donde está tiene un
aspecto de película de terror. Aquí pude ver algo que había leido sobre
los árboles berlineses numerados, al menos en esta parte los árboles lo
tienen colgado con un clavo y un número de serie rótulado en metal.
En
la iglesia hicimos el primer giro en U para muchas cuadras más alante
torcer a la izquierda por una avenida muy ancha, custodiada a ambos
lados casi completamente por los muy criticados edificios socialistas
cuadrados. Fue toda una sorpresa ver que pese al derrumbe del
muro
se mantuvieron antiguos y emblemáticos nombres de plazas y avenidas
principales como la Karl Marx Allee. En la cercanía de la rotonda, un pequeño busto de Marx. Evocando a este gran hombre pensamos que cada
cual piensa según vive, sería un ejercicio interesante dibujar la
avenida 51 de Marianao en nuestra Cuba con el tinte de aquel socialismo desarrollado.
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| Vista de los edificios en la avenida Karl Marx |
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| Rotonda en la avenida Karl Marx |
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| Un pequeno busto a Marx, cercano a la rotonda |
En
esta avenida hay un sitio que dice en letras bien grandes Restaurante
Moscú** está muy abandonado en una avenida bastante céntrica.
Apostaría que en Cuba hay un lugar parecido pero no logro recordar
donde queda. Será que lo han dejado así feo, sin gracia y con evidentes
signos de destrucción a propósito? Sí, porque los capitalistas también
tienen sus jugadas sucias.

Pese al atípico domingo de febrero con
sol brillante no había prácticamente nadie en las calles. Ya de
regreso, pasamos y entramos al lobby del Kino International (Cine
Internacional) necesitado también de una manito de pintura. Si bien no
llega al estado de deterioro del Payret, no tiene nada que ver con el
despampanante y Sony Center de Postdamer Platz. Kino
International es una de las sedes de la Berlinale, el famoso festival
del Oso de Oro al mejor filme. Y aquí una de las grandes
contradicciones: en La Habana con 50 pesos cubanos (2 USD) podía ver 30
películas en el festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano con tremendas colas. Aquí una película cuesta
12 eur y muy poca gente. No entramos, ya vendrán tiempos mejores en que
entendamos mejor el alemán y ni el corazón ni el bolsillo sufran
demasiado por eso.
Terminamos el recorrido en Alexander Platz,
centro de la ciudad donde ya hemos estado otras veces y está la famosa
torre de TV construída por los rusos al final de los 60s que con su globo casi en la punta es símbolo de
Berlin.
En esta plaza también está el reloj universal que indica la hora actual
en varias capitales. Eran las 10:00 am y un poco en La Habana, 4:00 pm y lo
mismo en
Berlín. En resumen, pies cansados y
neuronas contentas en la búsqueda de mi propia verdad. Aunque créanme
que lo más sano es seguir la sugerencia de una amiga que ya pasó por
esto: mejor no pensar y disfrutarlo todo, se es más feliz.
*. Dedicada a K. y D. amigos hoy de cumpleaños
** Actualmente se llama Café Moscú. Es un monumento Protegido, lo cual recoge que no debe ser cambiada su fachada.